Siete claves para conducir correctamente un patinete

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Respetar siempre al resto de vehículos y viandantes genera una cultura ‘amable’ 

Conducir un patinete eléctrico no es complicado pero, como sucede con cualquier tipo de vehículo, entraña una serie de particularidades que se deben tener en cuenta para circular con completa seguridad.

Dando por hecho que el usuario sabe mantener el equilibrio sobre un vehículo de dos ruedas, lo que viene a continuación es una pequeña guía para circular con la mayor seguridad posible.

Ha sido elaborada por Niu, proveedor líder a nivel mundial de soluciones de movilidad urbana inteligente. Presente en más de 50 países y con casi tres millones de vehículos vendidos en todo el planeta, anuncia ahora su llegada a España, donde ya comercializa sus patinetes, scooters y motos eléctricas.

1. El vehículo debe estar a punto

Comprueba frenos, ruedas, luces, amortiguaciones –en caso de que las tenga–… Un patinete en buen estado de mantenimiento es fundamental para la seguridad de quien lo conduce.

No es mala idea pasar una revisión al comprarlo –si es que no se la han hecho antes en la tienda–, y hacer periódicamente las que sean pertinentes para mantenerlo siempre en un estado óptimo.

2. Estudia las normas de la ciudad

Cada Ayuntamiento establece su propia normativa en torno al uso de los patinetes. Es recomendable que consultes la de la localidad por la que vas a transitar. Una sencilla búsqueda en Internet te permitirá conocer todos los detalles.

3. Casco, siempre

Acostúmbrate a llevar el casco en todo momento. Puede ahorrarte más de un disgusto. Tampoco te vendrá mal un juego de guantes y protecciones. Nunca se sabe cuándo podemos tener un accidente, bien sea por un error propio o por el de un tercero.

Por no hablar de imprevistos como que se nos cruce un animal en la vía, o la aparición de un agujero en el pavimento por el que circulamos. Tampoco está de más llevar un chaleco reflectante. Así reforzaremos la iluminación del patinete.

4. Previsión meteorológica

Consulta antes de salir de casa la previsión del tiempo: es importante saber de antemano si va a llover. En el caso de que haya agua en la vía, tendrás que conducir con mayor atención y cuidado. Además, conocer las condiciones meteorológicas con antelación te permitirá vestirte de forma adecuada para protegerte de las inclemencias.

5. Arrancando el patinete

Si es la primera vez que montas en patinete, busca un lugar apartado y de gran extensión, preferiblemente sin gente y llano. Un campo de fútbol sala o un parking poco transitado pueden resultar perfectos.

Coloca un pie en el centro de la plataforma, sitúa las manos en el manillar –no deben quedar ni muy estiradas ni muy encogidas– e impúlsate, tras encenderlo, al tiempo que aprietas despacio el acelerador. El patinete cogerá tracción. Es el momento de subir a la plataforma el pie con el que te has impulsado.

En esta primera toma de contacto es interesante que juegues con el acelerador, que frenes con más y menos intensidad, y que realices giros para ver el grado de inclinación con el que puedes coger una curva sin forzar demasiado. Realiza estas maniobras hasta que tengas la confianza suficiente para circular con otros vehículos por la ciudad.

6. La postura

La postura más común sobre el patinete es con un pie delante del otro. Es importante flexionar ambas rodillas cuando vayamos a hacer cualquier maniobra, si bien es cierto que, después de un uso repetido, cada cual encontrará la forma más cómoda de circular y moverse sobre el patinete. Te recomendamos llevar la espalda erguida pero relajada. 

Cuando aceleres, flexiona las rodillas para bajar el centro de gravedad; te dará más seguridad. Procura hacerlo de forma gradual, sin tirones, para que la aceleración sea fluida. Muy importante: respeta siempre al resto de vehículos y viandantes, mantén la distancia con ellos y avísales de tus maniobras en la medida de lo posible.

7. Aprende a frenar

Mantén el manillar recto y el cuerpo ligeramente hacia atrás al frenar. Si cuando lo haces te ves obligado además a esquivar un objeto o vehículo, procura hacerlo mediante giro por inclinación.

Si tuerces el manillar, lo más normal es que acabes en el suelo. Utiliza el freno delantero y el trasero a la vez para detenerte de forma más eficaz, pero ojo con la intensidad con la que presionas el delantero; si es demasiado alta, puedes acabar en el suelo.

El Mundo Ecológico / NIU