El momento del recreo tiene una coreografía bien conocida en cualquier colegio: mochilas abiertas, bocadillos envueltos en film, yogures en tarrina, barritas en plástico brillante. Lo que cambia cuando llega el programa Seres Plásticos ¿o agentes del cambio? es que ese ritual se convierte en el punto de arranque de una lección. «Sacad el almuerzo y ponedlo encima de la mesa«, pide la tallerista. En segundos, el problema del plástico deja de ser una estadística lejana y se convierte en algo que los niños pueden ver, tocar y, sobre todo, empezar a cuestionar.
Así funciona la propuesta de educación ambiental de la Fundación Vivo Sano, que este año celebra la cuarta edición de su programa Seres Plásticos. En su última etapa, la iniciativa llega a 22 centros educativos de la Comunidad de Madrid con 55 talleres dirigidos a alumnos de Primaria y Secundaria, pero también a docentes y familias. La ambientóloga Nuria Millán, directora del programa educativo Salud Ambiental en la Escuela, es la impulsora de esta cadena de concienciación que nació en 2014 y que, según los datos de la propia fundación, ha formado ya a más de 70.000 niños y niñas.
Plástico y salud: educación ambiental que llega a los patios
El enfoque de este programa de educación ambiental parte de una premisa que la ciencia ya ha validado: el plástico no es sólo un problema medioambiental, sino también una cuestión de salud pública. La evidencia científica ha confirmado la presencia de microplásticos en órganos como el cerebro, el hígado y los pulmones, así como en fluidos corporales como la leche materna, la sangre y la placenta. Estudios de 2025 estiman que una persona puede ingerir o inhalar entre 74.000 y 121.000 partículas de microplástico al año. Una cifra que, al traducirse en palabras comprensibles para un niño de diez años, resulta transformadora.
Millán sabe bien que cuando los niños comprenden esa conexión directa entre lo que consumen y cómo les afecta, el compromiso con el cambio se vuelve genuino y duradero. Los talleres trabajan precisamente esa dimensión: no el miedo, sino la agencia. No la culpa, sino la capacidad de actuar.
Los niños que interpelan a sus padres sobre educación ambiental
Uno de los ejes del programa de educación ambiental es la cadena de transmisión que se genera fuera del aula. Los niños no sólo aprenden: enseñan. Son quienes llegan a casa y preguntan por qué hay tanto plástico en la nevera, los que proponen llevar el bocadillo en fiambrera, los que interpelan a sus padres ante el lineal del supermercado. El aula, en ese sentido, se convierte en palanca de transformación social más allá de las horas lectivas.
La estructura de los talleres sigue tres fases: sensibilización, toma de acción y puesta en común de buenas prácticas. La Fundación Alstom, que cofinancia el proyecto, amplió en 2024 la escala del programa hasta los 90 talleres para alumnos y 30 para el profesorado en centros de Madrid, Barcelona y el País Vasco. La implicación de las familias y los docentes es, según Millán, una condición sine qua non: sin adultos que refuercen el mensaje en casa, el aprendizaje se diluye.
430 millones de toneladas: la magnitud del reto
Los datos globales que enmarcan estos talleres son difíciles de ignorar. Según el informe Plastics the Fast Facts 2025 de Plastics Europe, la producción mundial de plástico creció un 4,13% en 2024 hasta alcanzar los 430,9 millones de toneladas. De esa cifra, el 89,9% correspondió a polímeros de origen fósil. Y según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, si se mantiene la tendencia actual, la producción mundial de plástico se triplicará de aquí a 2060.
De toda esa montaña plástica generada cada año, menos del 10% se recicla, y alrededor de 11 millones de toneladas acaban en ríos, lagos y océanos cada año. España, por su parte, se sitúa como el cuarto país de Europa en consumo de plásticos y el segundo que más vierte al Mediterráneo, según datos recogidos por el epidemiólogo Nicolás Olea en abril de 2026. Un contexto que convierte a Madrid en un escenario especialmente relevante para iniciativas como ésta.
Reciclar no basta: la regla de las tres erres
Uno de los mensajes que el programa repite con más énfasis es que reciclar es necesario, pero no suficiente. La clave está antes: en reducir y reutilizar, en replantear los hábitos de consumo desde el origen. La mejor basura, insisten en los talleres, es la que nunca llega a generarse. España reciclóen 2024 el 76,3% de los envases domésticos, superando el objetivo del 65% marcado por la normativa para 2025. Sin embargo, la Agencia Europea de Medioambiente alerta de que España podría incumplir los objetivos de reciclaje de envases de plástico para 2025, con una tasa de recogida de botellas de un solo uso del 41,3%, muy por debajo del 90% que exigirá la normativa comunitaria en 2029.
En este contexto normativo, la educación desde edades tempranas se vuelve estratégica. El Parlamento Europeo aprobó en 2024 nuevas normas para reducir, reutilizar y reciclar los residuos de envases que obligan a los Estados miembros a reducir la cantidad total de residuos de envases per cápita un 5% para 2030, un 10% para 2035 y un 15% para 2040. A partir de 2030, además, se prohibirán ciertos tipos de envases de plástico de un solo uso. Construir esos hábitos hoy, en los patios de los colegios madrileños, es apostar por los ciudadanos que tendrán que hacer realidad esos objetivos.
Una red de escuelas sanas en construcción
El programa Salud Ambiental en la Escuela no se agota en los talleres sobre plástico. La Fundación Vivo Sano desarrolla también iniciativas sobre nutrición, economía circular, huella ecológica y consumo responsable, tejiendo lo que la organización denomina una «red de escuelas sanas» en la que medioambiente y salud se abordan de forma integrada. El enfoque enlaza con el marco conceptual One Health (Una Sola Salud) promovido por la OMS, que reconoce la interdependencia entre la salud humana, animal y la del planeta.
Para los colegios madrileños que quieran sumarse, el programa Seres Plásticos 2026 está abierto a nuevas inscripciones. La Fundación Vivo Sano ofrece también formación para educadores ambientales y recursos descargables para familias. Porque si hay algo que Nuria Millán tiene claro después de más de una década en las aulas, es que el cambio empieza con un bocadillo encima de la mesa y una pregunta sencilla: ¿de qué está hecho todo esto?
Entrevista en Cadena SER a Nuria Millán
Hoy hemos entrevistado a Nuria Millán, licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma de Madrid, responsable del programa Seres Plásticos de la Fundación Vivo Sano y acreditada como educadora ambiental para hablar de este programa que no sólo visibiliza los problemas, sino que avanza hacia soluciones efectivas.
Escucha en el podcast la entrevista a Nuria en el espacio de ecología y medioambiente de Hoy por hoy en Cadena SER Madrid Norte / Madrid Sur. La realizan el experto en sostenibilidad y medioambiente Antonio Quilis y el director del programa radiofónico Nacho López Llandres.