El coche compartido ya pesa en la balanza climática. TRIBBU, plataforma de movilidad compartida para trayectos diarios, estima que su comunidad ha evitado más de 200.000 toneladas de CO₂ entre enero y septiembre de 2026. Según la compañía, equivale a lo que absorberían 10 millones de árboles durante un año.
La clave no está sólo en fabricar vehículos menos contaminantes, sino en llenar los que ya circulan. Millones de personas hacen cada día trayectos parecidos hacia su trabajo o su centro de estudios, y muchos asientos viajan vacíos.
La hora punta, con un solo ocupante
La DGT pone cifras al problema: en el 80-85% de los vehículos que circulan en hora punta va una sola persona. Su director, Pere Navarro, califica de «disparate» mover 1.000 kilos para trasladar a un único ocupante. Con dos personas por coche, recuerda, se reducirían a la mitad los vehículos, el combustible y las emisiones.
TRIBBU asegura haber registrado en 2026 una ocupación media de 2,5 personas por vehículo.
El mayor emisor de España, en aumento
El peso del transporte explica la urgencia. Es el sector más emisor de España, con el 34,2% de las emisiones brutas de gases de efecto invernadero en 2025, según el avance del inventario del MITECO. Sus emisiones crecieron un 2,4% respecto a 2024, y el transporte por carretera supone por sí solo el 31,6% del total.
Por eso, además de cambiar de coche, hay que cambiar de hábito. Así lo defiende Paloma Martín, CEO y cofundadora de TRIBBU: «Cuando hablamos de descarbonizar el transporte, solemos pensar en sustituir vehículos, pero también debemos preguntarnos si estamos aprovechando bien los que ya tenemos. Compartir coche permite reducir emisiones, costes y energía desde el primer trayecto, sin esperar a grandes transformaciones de infraestructura. Lo importante es conseguir que una decisión individual, repetida miles de veces, se convierta en un cambio colectivo».
Ahorro para el bolsillo y para el planeta
Para miles de familias españolas el transporte es un gasto recurrente, por eso el coche compartido también alivia la economía doméstica. Aprovechar mejor los coches que ya circulan combina sostenibilidad medioambiental y ahorro.
Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) añaden un incentivo: los usuarios de TRIBBU pueden acceder a ayudas por los trayectos compartidos que cumplan los requisitos. El catálogo oficial de medidas de ahorro incluye una ficha de movilidad colaborativa urbana y metropolitana (TRA040). Según Iberdrola, que lideró con un millón de euros una ronda de financiación de la startup, los conductores reciben de media un euro por trayecto y pasajero.
Más allá de las grandes ciudades
El impacto no se limita a los grandes núcleos urbanos. En zonas industriales, parques empresariales, universidades o municipios con pocas conexiones de transporte público, compartir coche reduce la dependencia del vehículo individual sin construir nuevas infraestructuras.
TRIBBU nació como Hoop Carpool, fundada por cuatro jóvenes madrileños. Hoy opera en España, Portugal, México, Colombia, Perú, Panamá y Guatemala. Su objetivo es que compartir coche sea tan habitual y sencillo como coger un autobús.
El cambio empieza en el asiento de al lado
El medioambiente no se salva sólo con tecnología, también con costumbres. Compartir coche es un gesto sencillo que reparte costes, alivia las carreteras y reduce las emisiones del sector que más contamina en España.
Que sea una cifra de 200.000 toneladas o una sola plaza compartida cada día, la dirección es la misma: aprovechar mejor lo que ya tenemos. En El Mundo Ecológico seguiremos contando las ideas que ayudan a moverse mejor.