Nadaban juntos, siguiendo un banco de peces, cuando una red de pesca de Ceuta les cortó el paso. Seis delfines comunes, un grupo familiar, y unos 300 peces luna quedaron atrapados el martes 13 de octubre en la Almadrabeta, hasta que los trabajadores que revisan la red varias veces al día dieron la voz de alarma. Los buzos de la Almadrabeta y del CECAM guiaron a los delfines, a los que en el Estrecho llaman «pico de viuda», hasta mar abierto. La operación terminó sin incidencias.
Los buzos han afirmado que esa vigilancia es diaria y que revisan a diario unas redes de 600 o 700 metros. La operación quedó grabada en vídeo, confirmando que no hubo incidencias.
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🌊Seguían a un banco de peces y acabaron atrapados en una almadraba de Ceuta Los buzos del CECAM y de la Almadrabeta los guiaron hasta mar abierto. sin incidencias El delfín común está «En Peligro» en el Mediterráneo según la #uicn ⚠️ ¿Cuántos rescates como este no llegan a verse o tienen otro final? 🎥 Vídeo: CECAM #Ceuta #DelfinesComunes #Medioambiente #VidaMarina #Rescate #Almadraba #ElMundoEcológico
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Una especie en apuros en el Mediterráneo
Para el delfín común, cada atrapamiento importa. La UICN clasifica su población mediterránea como «En Peligro» tras perder más del 50% de los especímenes. Entre sus principales amenazas está precisamente la captura accidental en artes de pesca así como en la sobrepesca.
En España, la ficha del Ministerio para la Transición Ecológica recuerda que la población mediterránea ya figuraba como «Vulnerable» en el Libro Rojo de 1992. También consta en el Protocolo SPA del Convenio de Barcelona como especie en peligro o amenazada.
No sólo los delfines están en peligro. La UICN considera al pez luna (Mola mola) «Vulnerable» a escala mundial, aunque en Europa no hay datos suficientel
Ojos atentos para proteger el Estrecho
La Almadrabeta ya conocía escenas así. El año pasado liberó dos mantas diablo y 92 peces luna, habiendo documentado allí, en 2021, un pez luna gigante de unos 3,2 metros.
Desde DAUBMA y el CECAM insisten en vigilar de forma constante las artes de pesca tradicionales y en actuar de inmediato ante cualquier atrapamiento de fauna protegida. «La colaboración entre entidades locales es esencial para su conservación», subrayan, y recuerdan que el Estrecho es uno de los corredores biológicos más relevantes del Mediterráneo occidental.
Pero el problema viene de lejos. En 2024, desde que la almadraba se trasladó a una zona de fuertes corrientes, a menos de una milla de un espacio protegido, son habituales las capturas involuntarias de fauna. Uno de los expertos consultados advertía de que liberar a los animales no basta, porque las corrientes pueden arrastrarlos de nuevo hacia la red, y defendía ajustar el tamaño de la malla.
Seis delfines libres y una lección
Esta vez bastaron una revisión rutinaria, un aviso a tiempo y unos buzos dispuestos a meterse en el agua para que seis delfines recuperaran su libertad. Pero mientras las capturas accidentales sigan amenazando al delfín común en el Mediterráneo, vigilar las redes y colaborar a escala local seguirá siendo clave para proteger el medioambiente marino.