El dueño de Loro Parque Fundación, Wolfgang Kiessling, reunió en Madrid a numerosos referentes científicos e institucionales en el Día Internacional de la Diversidad Biológica para presentar la red acústica pionera con la que la Fundación da el salto del Atlántico al Mediterráneo. También dejó clara su intención de acoger las orcas de Marineland para poder salvarlas, pero sólo lo hará si cuenta con el beneplácito del gobierno español.
Madrid vivió ayer un encuentro de alto voltaje científico. Loro Parque Fundación presentó en el Espacio Almagro de la capital, coincidiendo con el Día Internacional de la Diversidad Biológica SofiaNet, la primera red acústica continua diseñada para vigilar a los cetáceos en el Estrecho de Gibraltar.
La jornada no estuvo exenta de tensión política. El fundador del grupo, Wolfgang Kiessling, volvió a colocar sobre la mesa la urgencia del traslado de las orcas Wikie y Keijo, varadas desde hace más de un año en las instalaciones del clausurado Marineland de Antibes (Francia), y señaló directamente al Gobierno español como el único obstáculo que queda para cerrar la operación. Hecho del que ya informamos desde El Mundo Ecológico la semana pasada.
SofiaNet de Loro Parque: del Atlántico al Estrecho
Christoph Kiessling, presidente de Loro Parque Fundación e hijo del fundador, presentó SofiaNet —cuyo nombre completo es Sensing Ocean Frequencies through Integrated Acoustic Network— como la gran apuesta tecnológica de la Fundación para 2026. El sistema traslada al Estrecho de Gibraltar la tecnología de monitorización acústica desarrollada en Canarias a través del proyecto CanBIO, y generará datos en tiempo real sobre la presencia de cetáceos y las amenazas derivadas del ruido de origen humano en uno de los pasos marítimos más transitados del mundo.

El proyecto se articula en colaboración con la Fundación Reina Sofía, la Universidad de La Laguna y CIRCE (Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos). Que la Reina Sofía preste su nombre a la iniciativa no es casualidad: en febrero de 2026, la monarca recibió el Premio Gorila, el máximo reconocimiento de Loro Parque, por su trayectoria en defensa de la naturaleza y el medioambiente.
22 años de ciencia de Loro Parque en el Estrecho
La relevancia de SofiaNet no se entiende sin el trabajo previo de CIRCE en el Estrecho. Su presidente, el Dr. Renaud de Stephanis, expuso ante los asistentes cómo 22 años de estudios han permitido reducir en un 80% las interacciones entre orcas y embarcaciones de recreo, gracias a dos recomendaciones simples y efectivas: navegar cerca de la costa y no detener la embarcación en ningún caso. Según la propia organización, se han identificado 90 orcas ibéricas desde 1999, de las que 42 siguen bajo seguimiento activo en tres grandes grupos sociales.

Este bagaje científico convierte al Estrecho en laboratorio mundial de convivencia entre humanos y cetáceos salvajes. SofiaNet aspira a dar un salto cualitativo en ese conocimiento, generando una capa de datos acústicos que permita anticipar la presencia de los animales y mejorar la gestión de este espacio marino crítico.
El futuro de las orcas de Marineland Wikie y su hijo Keijo: una decisión que no puede esperar
Pero el tema que más electricidad generó en el Espacio Almagro no fue tecnológico, sino urgente: el futuro de Wikie, de 24 años, y su hijo Keijo, de 12, atrapados en los tanques del parque Marineland de Antibes desde que el recinto cerró definitivamente a comienzos de 2025 por la ley francesa que prohíbe los espectáculos con cetáceos. El ministro delegado de Transición Ecológica de Francia, Mathieu Lefèvre, ya ha confirmado que su país ha dado todas las autorizaciones y que el traslado a Tenerife es la única salida viable antes de que llegue el calor del verano.
Wolfgang Kiessling fue rotundo ante el auditorio madrileño. «Nuestra voluntad es salvar la vida de estos animales y rescatarlos de un destino fatal«, declaró, invitando al ejecutivo español a reconocer formalmente la idoneidad de las instalaciones de Tenerife. Kiessling dejó claro que la operación no esconde ningún interés económico: «No ganamos un euro más por tener seis orcas en lugar de cuatro. Lo hacemos por responsabilidad moral, técnica y profesional.»
Sin santuarios reales en el mundo
En la entrevista que El Mundo Ecológico mantuvo con Kiessling al margen del evento, el fundador de Loro Parque fue aún más directo sobre el debate que rodea al traslado. Cuando se le preguntó qué respondería a quienes prefieren dejar a las orcas donde están, lanzó un desafío: «Los invito a todos a decir dónde poner las orcas. Dónde son estos santuarios.» Y añadió un dato demoledor sobre la única experiencia comparable: el traslado de dos belugas procedentes de Shanghai a un supuesto santuario en aguas de Canadá duró apenas 74 días antes de que los animales desarrollaran úlceras y el proyecto fracasara.
Su hijo Christoph señaló que existe un documento oficial que supuestamente avala la inviabilidad de las instalaciones de Loro Parque, pero que ni los propios franceses reconocen como suyo: «No existe un informe. Le hemos solicitado desde el año pasado por escrito, a través de la ley de transparencia, y nadie nos lo enseña.» Por eso, lo que el grupo pide al Gobierno español no es un aval de sus instalaciones —para eso, dijo Christoph, ya hay certificaciones científicas independientes— sino un reconocimiento institucional que disipe la incertidumbre jurídica.
La pregunta que nadie responde
Wolfgang Kiessling no ocultó su interpretación sobre el bloqueo de Madrid: «Yo creo que tienen miedo de la ola de protestas que viene de parte de los ecologistas.» Y fue más allá, cuestionando el peso real de determinados colectivos animalistas: «Anualmente 300.000 mamíferos marinos mueren en las redes de la pesca industrial. ¿Cuántos de esos animalistas han ido al supermercado con un cartel diciendo ‘no compres este pez’?» La cifra que cita Kiessling es consistente con los datos de la FAO, que estima que entre 300.000 y 600.000 cetáceos mueren cada año como fauna acompañante de la pesca comercial.
Christoph aportó otra capa al debate al presentar una gráfica —de organismos sin ánimo de lucro registrados en Estados Unidos, donde la transparencia financiera es obligatoria por ley— que mostraría que sólo el 2% de los fondos captados con promesas de ayuda a animales llega efectivamente a los animales. En contraposición, subrayó el modelo de Loro Parque Fundación: «El 100% de las donaciones van a los animales. Loro Parque paga todos los gastos.»
El guacamayo que volvió del abismo
Más allá del debate sobre las orcas, la velada ofreció pruebas tangibles de lo que la ciencia bien aplicada puede lograr. Vivek Menon, presidente de la Comisión para la Supervivencia de Especies de la UICN, puso como ejemplo de éxito la recuperación del Guacamayo de Lear en Brasil, una especie que rozó la extinción con apenas 60 individuos en 1990 y que hoy cuenta con más de 2.200 ejemplares en la naturaleza, gracias en gran parte al programa de cría iniciado por Loro Parque Fundación en 2006.
«La naturaleza es muy resiliente y agradecida; si haces algo por ella, te lo devolverá», afirmó Vivek Menon, quien ofreció el apoyo de los 15.000 investigadores de su comisión para continuar la colaboración con la Fundación.
Christoph Kiessling lo resumió con la emoción contenida de quien ha visto nacer en cautividad aves que después vuelan libres en Brasil: «Nos hemos emocionado muchísimo de poder ver que los pájaros que nacieron en Tenerife han vuelto a Brasil y ahí han volado, se han reproducido. Esto para nosotros es el mayor éxito.»
Ciencia en primera persona
La jornada incluyó además otras presentaciones que no nos dejaron indiferentes. El Dr. Javier Almunia expuso el proyecto CanBIO, que estudia la acidificación oceánica, el ruido submarino y el impacto del cambio climático en la biodiversidad de la Macaronesia, con financiación de Loro Parque Fundación y el Gobierno de Canarias en colaboración con la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. La acidificación oceánica es uno de los vectores de riesgo más documentados: el IPCC estima que los océanos han absorbido el 26% del CO₂ emitido por actividades humanas desde la era preindustrial, lo que ha reducido el pH medio del agua marina en 0,1 unidades, una caída sin precedentes en 300 millones de años.
Por su parte, el Dr. Antonio Fernández, de la ULPGC, presentó su libro Células del Delfín, una obra única en la literatura científica mundial que aplica la microscopía electrónica al diagnóstico patológico en cetáceos, permitiendo —en sus propias palabras— «hablar con la muerte para ayudar a la vida«. También intervino Ángel Curros, director biológico del acuario Poema del Mar, quien había participado horas antes en la presentación de la Lista Roja Nacional de España en el Congreso de los Diputados, donde expuso los avances en la protección del angelote y la mantelina, dos elasmobranquios críticamente amenazados.
30 millones de dólares, 18 especies salvadas
Con este encuentro, Loro Parque Fundación reafirma su posición como una de las organizaciones privadas de conservación más activas del mundo. Desde su creación, ha apoyado más de 300 proyectos en 53 países con una inversión acumulada que supera los 30 millones de dólares, contribuyendo directamente a evitar la extinción de 18 especies. Una trayectoria que, en un año marcado por la urgencia de las orcas de Marineland y el lanzamiento de SofiaNet, se proyecta hacia un horizonte más amplio: el de la conservación de los océanos como sistema vivo que sostiene la biodiversidad global.