Tras una década de trabajo, HEINEKEN España ha logrado lo que ninguna otra filial en el mundo ha conseguido todavía: producir con energía 100% renovable. La compañía presentó ayer en Madrid un hito industrial sin precedentes que llega cinco años antes de lo previsto. El acto tuvo lugar ayer en la antigua Sala Heineken y contó con la presencia de la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, consejeros autonómicos y los grandes socios energéticos del proyecto.
Hay días en que la agenda periodística te regala algo más que una nota de prensa. Ayer tuve la suerte de asistir al acto de revelación del gran secreto de HEINEKEN España. Fue en la antigua Sala Heineken de Madrid, uno de esos espacios con historia cargada de cerveza y cultura. Y allí me encontré con algo que merece mucho más que un comunicado corporativo. Lo que anunciaron cambia las reglas del juego de la descarbonización industrial en nuestro país: desde diciembre de 2025, cada cerveza, cada cider y cada tinto de verano que sale de sus cuatro fábricas españolas se elabora con energía 100% renovable. No sólo la eléctrica. También la térmica.
Y ese matiz es el que lo hace verdaderamente histórico. «Ser pioneros no es fácil. Pero hoy marcamos un hito para la industria cervecera y para España: desde diciembre de 2025 elaboramos todos nuestros productos con energía 100% renovable. Descarbonizar el calor industrial ha sido un desafío enorme que refuerza nuestra competitividad. Y esto demuestra que la transición energética puede ocurrir a escala cuando hay ambición, innovación y alianzas«, declaró Etienne Strijp, presidente de HEINEKEN España, ante una sala llena de representantes institucionales, socios energéticos y medios de comunicación. La frase resonó en el espacio histórico con la contundencia de quien sabe exactamente lo que está diciendo.

El Gobierno ha acompañado esta iniciativa con ayudas de 14 millones de euros, según confirmó la vicepresidenta Sara Aagesen. La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico cerró el acto con un mensaje directo y claro sobre lo que representa este proyecto para España. «Heineken se marcó el objetivo de ser 100% renovable en el año 2030 y en España lo ha alcanzado cinco años antes, una anticipación muy valiosa y un ejemplo a seguir«, afirmó Sara Aagesen. «Se trata de un logro que implica un esfuerzo constante. Es dedicación, es una década de apuesta por la ciencia, por la tecnología, por la sostenibilidad. Y, sobre todo, una determinación de perseguir objetivos y de cumplirlos».

Heineken España: una década de trabajo, 80 millones y cuatro fábricas transformadas
El número que mejor resume la magnitud del proyecto es ese. Más de 80 millones de euros invertidos durante casi una década en descarbonizar la actividad de sus cuatro fábricas ubicadas en Sevilla, Jaén, Valencia y Madrid. Además, esta inversión no ha ido a un sólo tipo de solución, sino a un mix de tecnologías renovables. Este mix combina fotovoltaica, termosolar, biogás, biomasa y biometano. Cada una de ellas adaptadas a las necesidades energéticas específicas de cada planta.
La joya de la corona es la planta termosolar de Sevilla. Es la mayor planta termosolar de uso industrial de Europa. Cuenta con una potencia de 30 MW, una capacidad de almacenamiento de 68 MWh y 8 hectáreas de superficie construidas en un tiempo récord. Esta instalación, desarrollada junto a ENGIE, utiliza el sol para calentar y enfriar el agua en un circuito cerrado. De esta manera, reduce la huella de carbono en casi 9.000 toneladas de CO₂ al año. O, lo que es lo mismo, el peso equivalente a la Torre Eiffel. A ella se suma la termosolar de Valencia, en Quart de Poblet. Fue construida en ocho meses y está considerada la mayor planta termosolar de uso industrial del mundo de su categoría Fresnel. Utiliza el 83% de sus componentes de origen local y dio trabajo a 63 empresas españolas.

Por su parte, la planta de biomasa de Jaén transforma restos de olivar en energía térmica renovable, y la planta fotovoltaica de El Andévalo, en Huelva, en colaboración con Iberdrola, aporta la electricidad de origen renovable que completa el mix energético. Cuatro fábricas, cuatro ecosistemas renovables distintos, un mismo resultado: cero combustibles fósiles en producción.
El reto que nadie había resuelto: el calor industrial
En el acto de ayer, todos los ponentes coincidieron en señalar el mismo punto crítico: no es tan difícil descarbonizar la electricidad. El verdadero desafío, el que durante años había bloqueado a toda la industria, era la energía térmica. El calor industrial. «Tenemos ambición y decidimos ir más rápidos. Una ambición sin un plan es un sueño«, subrayó Strijp al explicar cómo la compañía decidió abordar un problema que otros habían pospuesto.
Según Iberdrola, la demanda de energía térmica en España representa el 40% de la demanda final, repartida aproximadamente a partes iguales entre la industria y las necesidades de calor en edificios, con más del 80% de las emisiones industriales derivadas precisamente de la producción de calor. Este dato explica por qué el logro de HEINEKEN España es tan relevante: ha resuelto en sus propias instalaciones el problema que toda la industria española lleva años intentando abordar sin éxito a gran escala. Y no es un contexto fácil: según el Observatorio de Sostenibilidad, las emisiones de gases de efecto invernadero en España aumentaron un 0,6% en 2025, lo que hace aún más valiosos los logros de quienes nadan contracorriente.
Cuando la colaboración público-privada funciona de verdad
El acto reunió en la antigua Sala Heineken a una mesa institucional y empresarial que raramente coincide con tal nivel de representación. Junto a la ministra Aagesen y a Carmen Ponce, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de HEINEKEN España, estuvieron Mario Ruiz-Tagle, CEO de Iberdrola España; Janis Rey, de ENGIE España; y Miquel Frasquet, director técnico de CSIN y cofundador y CEO de Solatom. Desde el lado institucional, los consejeros Jorge Paradela, de Industria de la Junta de Andalucía, y Carlos Novillo, de Medioambiente de la Comunidad de Madrid.
Paradela puso en valor el peso estratégico de Andalucía en este logro: «Este hito tiene mucho que ver con Andalucía, porque la fábrica más importante que tiene en España, y que es emblemática para el grupo en Europa, es la que tiene en Sevilla«. El consejero recordó que casi el 70% de la generación eléctrica en Andalucía tiene origen en fuentes limpias, doce puntos por encima de la media nacional, lo que convierte a la comunidad en un hub estratégico para la descarbonización industrial. El mensaje institucional fue unánime: sin certidumbre regulatoria y sin coordinación público-privada, la inversión se frena.
La verificación que da credibilidad al hito de Heineken España
Un detalle que pasó casi desapercibido pero que es fundamental: la estrategia ha integrado eficiencia energética y tecnologías como fotovoltaica, biogás, biomasa, biometano y termosolar, con certificación de EY. No se trata de un dato de comunicación corporativa. Es un hito auditado y verificado externamente, lo que lo convierte en un referente replicable y creíble para toda la industria. La propia compañía insiste en que el objetivo ahora es compartir el aprendizaje y seguir avanzando en la reducción de emisiones a lo largo de toda la cadena de valor.
Porque el 100% de renovables en producción es el primer capítulo de un libro más largo. El objetivo global del grupo es ser net zero en producción en 2030 y en toda la cadena de valor en 2040. España acaba de cerrar, con cinco años de antelación, el primer capítulo. Y lo hace en un contexto favorable: la Comisión Europea aprobó en diciembre de 2025 que España destine 408 millones de euros en ayudas públicas a la descarbonización de su industria, financiados a través de los fondos Next Generation EU.
Un modelo que España puede exportar al mundo
Hay actos de prensa que se olvidan al día siguiente. Este no será uno de ellos. Lo que ha conseguido HEINEKEN España no es sólo una noticia empresarial: es una demostración práctica de que la descarbonización industrial no es un horizonte lejano, sino una realidad del hoy. Ha demostrado que es posible producir a escala industrial sin quemar ni un litro de combustible fósil. Con tecnología española, con socios españoles, con agricultores y comunidades locales como protagonistas.
«Este proyecto simboliza el éxito de la transición energética transformadora y colaborativa«, concluyó la ministra Aagesen. Y tiene razón. Las emisiones de la industria española ya han descendido un 50,5% respecto a 2005, pero el camino que queda es enorme: la meta del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2030 exige una reducción del 32% respecto a 1990. HEINEKEN España acaba de demostrar, con números reales y tecnología probada, que ese camino es posible. Ahora le toca al resto de la industria seguir el ejemplo.

De Heineken España… al mundo
Salgo de la antigua Sala Heineken con la sensación de haber asistido a algo que va más allá de un anuncio corporativo. Lo que ha presentado HEINEKEN España es, en realidad, una hoja de ruta completa para la descarbonización industrial. Es una prueba de que innovación, alianzas y ambición, cuando se combinan con un plan real, pueden transformar industrias enteras. Y que España, una vez más, puede liderar ese camino.
«Una ambición sin un plan es un sueño«, dijo Etienne Strijp. Y esa frase resume perfectamente lo que representa este hito: no la promesa de un futuro sostenible, sino la evidencia de que ese futuro ya está aquí. Fabricado en Sevilla, en Jaén, en Valencia y en Madrid. Y elaborado, desde diciembre de 2025, con energía 100% renovable.

