Reciclar el polipropileno, el reto de AIMPLAS

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Laboratorio de AIMPLAS

El proyecto Recycling in vitro busca descontaminar polipropileno para aplicaciones en alimentos envasados

Una de las principales preocupaciones en el sector del plástico, y más concretamente en el sector alimentario, es la inclusión de material plástico reciclado en sus envases. Actualmente, no existen procesos autorizados para el uso de polipropileno (PP) posconsumo reciclado en envases alimentarios.

El proyecto RECYCLING INVITRO NIAS, impulsado por AIMPLAS, Instituto Tecnológico del Plástico, pretende avanzar en esta dirección, a través del desarrollo de metodologías innovadoras de descontaminación para poder usar PP reciclado en aplicaciones de contacto
alimentario.

Amira Fernández, investigadora del Laboratorio de Food Contact y Packaging de
AIMPLAS, explica que “esta investigación surge de la necesidad real de incrementar la
disponibilidad de material reciclado para envasar alimentos, tal y como demandan las
directivas europeas en materia de economía circular”.

“Estamos avanzando en procesos con una eficiencia de descontaminación suficiente para poder emplear el material reciclado resultante en aplicaciones alimentarias”, añade Fernández.

Riesgos de la exposición a las NIAS

Además, “también estamos optimizando bioensayos in vitro para emplearlos como herramienta que complemente, y sobre todo simplifique, la evaluación de riesgos que se deriva de la exposición a las NIAS (sustancias no añadidas intencionadamente) que pueden estar presentes en los envases plásticos y más aún en los materiales reciclados”.

En este sentido, Amira Fernández ha destacado que “gracias a los resultados del
proyecto, las empresas se beneficiarán de un gran avance en procesos de descontaminación que permitan emplear PP reciclado en envases alimentarios, lo cual
hoy en día todavía no es posible”.

Asimismo, tendrán una mayor capacidad de actuación sobre sus materiales para identificar posibles riesgos toxicológicos por la presencia de NIAS.

Con todo ello, lo que perseguimos es garantizar la seguridad de los alimentos
envasados o en contacto con materiales reciclados, lo que finalmente beneficiará a los
consumidores al ponerse en el mercado envases alimentarios más sostenibles y
seguros”.