Ecoalf planta cara a Trump desde la Gran Vía: «Make Planet Earth Great Again»

Ecoalf lanza un mensaje para Trump

La firma española de moda sostenible despliega una lona de 43×27 metros en el corazón de Madrid para recordar a Trump que cuidar el planeta no es una tendencia política ni una campaña de temporada, sino la única responsabilidad que no caduca. La acción llega en un momento en que Washington da la espalda al clima global y el sector textil acumula una deuda medioambiental sin precedentes.

La respuesta de la moda a Trump

Donald Trump calificó el cambio climático de «estafa» ante la Asamblea General de la ONU en 2025 y retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París. Se convirtió así, junto a junto a Irán, Libia y Yemen, en la única gran potencia fuera del pacto climático global. Y la moda sostenible española tomó nota. La respuesta de Ecoalf no llegó en forma de comunicado corporativo ni de carta abierta: llegó cosida en una lona de 43 metros de ancho y 27 de alto, desplegada desde el 1 de abril en la fachada del número 58 de la Gran Vía madrileña.

La administración Trump ha acumulado en poco tiempo una agenda climática de retroceso sin precedentes. Tras calificar las políticas de energía sostenible de «el mayor engaño de la historia» en el Foro de Davos, Washington retiró su firma del Acuerdo de París por segunda vez y abandonó el Fondo de Respuesta de la ONU destinado a los países más afectados por desastres climáticos. El resultado: Estados Unidos comparte hoy ese margen de exclusión climática con Irán, Libia y Yemen.

El mensaje es tan directo como su referencia: Make Planet Earth Great Again. Las mismas siglas del movimiento MAGA de Donald Trump, pero con «America» sustituida por el planeta. La misma tipografía de las icónicas gorras rojas, pero en verde. Un giro irónico que convierte uno de los eslóganes políticos más reconocibles del mundo en un grito ecologista, y que sitúa a la marca española en el epicentro del debate sobre el futuro del planeta.

La moda que contamina y la que no

El contexto en el que se lanza esta campaña no es inocente. La industria textil es responsable del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y del 20% de la contaminación del agua a escala mundial. Según el secretario general de la ONU, António Guterres, cada segundo se incinera o se envía al vertedero el equivalente a un camión de basura de ropa. Además, la industria consume 215 billones de litros de agua al año.

En España, la situación no es mejor. Anualmente se desechan alrededor de 300.000 toneladas de textiles, y sólo un 10% logra ser reciclado de manera efectiva. El restante 90% acaba en vertederos o es incinerado. La Unión Europea ha respondido con legislación: desde enero de 2025, los países de la UE están obligados a recoger los textiles por separado para su reutilización y reciclaje, y en septiembre de 2025 el Parlamento Europeo aprobó nuevas normas de responsabilidad ampliada del productor para el sector de la moda.

Frente a este panorama, Ecoalf no se limita a colgar un cartel. Su fundador y presidente, Javier Goyeneche, lo explica con claridad meridiana: «Desde hace tiempo tenemos la sensación de que la protección y cuidado del planeta ha pasado a un segundo plano. Queremos lanzar un mensaje sencillo que nos recuerde que proteger el planeta no es una tendencia o una campaña sino una simple cuestión de responsabilidad hacia las futuras generaciones.»

De lona a bolso: circularidad real

Pero Ecoalf no se queda en el simbolismo. «Donde otros ven basura, Ecoalf ve oportunidades», afirma su fundador y presidente, Javier Goyeneche. Y la marca lo demuestra con hechos. La lona no desaparecerá cuando termine la campaña. La filosofía de Ecoalf convierte incluso el soporte publicitario en materia prima: la lona se transformará en una colección limitada de bolsos únicos y serigrafiados, cada uno portador del mensaje que habrán contemplado millones de personas en el corazón de Madrid

Gorras verdes contra gorras rojas de Trump

La campaña incluye además un guiño de confrontación estética tan deliberado como eficaz. Ecoalf ha lanzado gorras verdes con el lema impreso en la misma tipografía que las gorras rojas del movimiento MAGA, sumándose así a una conversación global que ya había alcanzado las más altas esferas políticas: el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, fue fotografiado recientemente luciendo una gorra similar con el lema «Make Science Great Again«, un regalo de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen.

El mensaje de la firma española se alinea con esa corriente de resistencia simbólica, pero lo hace desde la industria y con sus propias herramientas: tejidos, colores, diseño y circularidad. No hay pancartas en las calles, sino productos con propósito. No hay retórica vacía, sino una lona que se convierte en bolso.

ECOALF MAKE PLANET EARTH GREAT AGAIN
ECOALF MAKE PLANET EARTH GREAT AGAIN

El grito ecologista que comienza en el corazón de Madrid

La campaña no se detendrá en Madrid. A través de tecnología CGI, las imágenes de la lona viajarán a las ciudades más emblemáticas del planeta para amplificar el mensaje y construir un movimiento colectivo global. Cada metrópoli recibirá la misma interpelación: el medioambiente no entiende de fronteras, de ciclos electorales ni de tendencias de temporada.

15 años sacando basura del mar

Además, la credibilidad de Ecoalf para lanzar esta campaña se sostiene sobre cifras reales y verificables. Durante los últimos 15 años, a través de la innovación y su I+D, la marca ha desarrollado más de 600 tejidos reciclados que reciclan más de 300 millones de botellas de plástico, ahorrando más de 285 millones de litros de agua y 1.300 toneladas de CO2 en su colección de primavera-verano 2025.

El nombre ECOALF nació de las iniciales de los hijos de Goyeneche —Alfredo y Álvaro— como promesa hacia las generaciones que vendrían. Aquella idea ha crecido hasta convertirse en una empresa con tiendas propias en seis ciudades de cuatro países: Madrid, Barcelona, Málaga, Ámsterdam, Berlín y Tokio, con más de la mitad de su facturación generada fuera de España. Una marca española que ha hecho de la sostenibilidad su único modelo de negocio posible.

Pero quizás el proyecto más ambicioso y emblemático de la firma sea Upcycling the Oceans, una iniciativa pionera a nivel mundial que nació en 2015 de la mano de la Fundación Ecoalf con un puñado de pescadores en el puerto alicantino de Villajoyosa. Desde 2015, el proyecto ha retirado más de 1.000 toneladas de basura del fondo del mar gracias a la participación voluntaria de más de 2.600 pescadores de arrastre y otras artes en 45 puertos españoles. Los residuos recogidos, principalmente plástico PET, se transforman en hilo y después en tejidos de alta calidad con los que se fabrican las prendas de la marca.

En un momento en que los líderes más poderosos del mundo debaten si el clima es o no una urgencia, Ecoalf ya lleva 15 años demostrando que la respuesta no está en los discursos, sino en los tejidos. Y esta vez, también en las lonas.

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