Greenpeace lamenta el carpetazo de denuncias por incendios en montaña Culebra

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Incendios forestales

La Fiscalía de Castilla y León ha archivado la denuncia interpuesta por Greenpeace España el pasado mes de julio de 2022

Este incendio tuvo lugar en Zamora en la zona conocida como sierra de la Culebra calcinando más de 30.000 hectáreas. El Decreto de la Fiscalía archiva también las denuncias que, por los mismos hechos, interpusieron CCOO, CSIF y Ecologistas en Acción.

La Consejería escatima la inversión necesaria para cuidar del medio ambiente y del bosque. Además, le exige la normativa estatal, comunitaria e internacional, máxime en un contexto de cambio climático.

“Para la ciudadanía, es incomprensible que esta actitud irresponsable de los poderes públicos, que ha causado un daño ambiental gravísimo, quede impune. No queremos  la puerta abierta a comportamientos similares de cara al próximo verano”, ha declarado la abogada de Greenpeace, Lorena Ruiz-Huerta.

Greenpeace denunció que pese a las señales que evidenciaban la existencia de un riesgo alto de incendio, la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León -liderada por Juan Carlos Suárez-Quiñones- declaró que el riesgo era medio o bajo, conforme a lo establecido en el Plan de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales.

Los hechos

Los días 15 y 16 de julio, en los que se produjo el incendio, no estaban movilizados todos los recursos del dispositivo contra incendios. Según los bomberos, el ritmo del incendio durante el primer día era “accesible” para haber podido apagar el fuego, de haber tenido los recursos suficientes.

Pero a partir del jueves 16 por la noche -debido a el viento, calor y sequedad que se estaban produciendo en esos días- la velocidad del fuego ascendió a 515 hectáreas por hora. En palabras de los propios bomberos, “ya no había nada que hacer”, y en algo más de 24 horas se habían quemado 10.000 hectáreas.

Según el referido plan de emergencias, la época de peligro medio es del 1 al 14 de julio. La Consejería estimó, en seguimiento del Plan, que estábamos en época de peligro bajo de incendios.

Sin embargo, la situación de cambio climático que afecta a nuestro país desde hace años supone que los responsables políticos tendrían que haber modificado este Plan hace tiempo. Lo principal era ampliar el periodo de riesgo alto de incendios a los meses de mayo, junio y julio.

En el momento en que se produjo el incendio denunciado, Greenpeace llevaba semanas de mapas bermellón de la AEMET alertando del riesgo extremo de incendios.

Castilla y León, una comunidad con historial

Cabe tener en cuenta que el precedente del año se quemaron 22.000 hectáreas en Navalacruz, en la provincia de Ávila. Hasta ese momento, era el peor incendio de la historia de la comunidad autónoma.

Con el historial de incendios de Castilla y León, para Greenpeace los responsables políticos deberían haber aprobado una nueva normativa de prevención de incendios, que evitara la repetición de esta catástrofe.

Pero, precisamente, la adopción de una nueva y más amplia medida de prevención de incendios fue rechazada por los partidos del Gobierno el 22 de junio en las Cortes de Castilla y León.

Argumento de la fiscalía

La Fiscalía considera que los hechos denunciados no son constitutivos de delito, ya que “ante la adversa situación climática existente en el mes de junio de 2022 en Zamora, la Consejería de Medio Ambiente no permaneció pasiva o inactiva, sino que se realizaron actuaciones tendentes a dar solución a la situación planteada”.

La Fiscalía considera que no se ha aportado ninguna prueba que avale los hechos denunciados. Pero para Greenpeace la evidencia de un macro incendio consecuencia del estado de abandono del monte, las altas temperaturas y la falta de medios en los dispositivos contra incendios no sólo está acreditada, sino que constituye una conducta ilícita por parte de los responsables políticos.

Asimismo, ni el Decreto de conclusiones de la Fiscalía, ni los seis meses de investigación desde la denuncia, han demostrado que el Gobierno adoptase las medidas necesarias para evitar un riesgo que llevaba semanas alertándose y del que existían precedentes como para haber actuado de modo responsable.

El Mundo Ecológico / Greenpeace