La carne de laboratorio entre la incertidumbre y las dudas

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Foto Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

La carne cultivada se abre paso entre grandes expectativas de negocio y muchas dudas sobre su impacto ambiental por su novedad

Carne artificial, carne cultivada, carne de agricultura celular… Son términos que se van haciendo cada vez más un hueco en la actualidad y que denota una tendencia que parece imparable.

Hablamos de conseguir un producto parecido a la carne con un proceso que consiste en lograr un tejido del animal a través de una biopsia. Tras esta intervención en el animal se cultiva fuera del cuerpo del ser vivo.

La tecnología actual permite que las células de ese tejido se multipliquen y generando así un producto con la apariencia y la textura similar a la carne como hamburguesas o salchichas.

Entre las esperanzas y las dudas

Todo nació hace relativamente poco cuando un grupo de bioquímicos consiguieron crear una hamburguesa en el laboratorio prácticamente desde la nada, simplemente recombinando grasas y proteínas vegetales en el orden correcto para simular la estructura molecular de la carne. El resultado final fue una materia de aspecto y composición similar a la carne real.

Los últimos datos apuntan a que, con una sola extracción, se puede lograr el equivalente una cantidad equivalente a la de 50 cerdos. El mercado que se presenta para la carne cultivada podría llegar a los 25.000 millones de dólares en 2030 y la Unión Europea ya se ha puesto como objetivo que al menos el 30% del consumo de carne provenga de esta fórmula.

La duda que hay en torno al sector es hasta qué punto esta forma de producir carne sea rentable, qué efectos producirá en la alimentación humana, en las personas y conocer, cómo toda actividad industrial, impacto ambiental que podrá tener en el medio ambiente tanto su producción como la obtención de materias primas para su elaboración como los sueros.

Pero, detrás de todo este avance que sus defensores utilizan argumentos tales como que va a ser beneficioso para el medio ambiente y que va encaminado al bienestar animal, hay muchas preguntas y dudas.

Se habla también de una forma de reducir la contaminación ocasionada por la crianza animal y la disminución de animales sacrificados. Además, si esta tecnología se masifica, puede ser una alternativa para la industria alimenticia en el futuro.

Mercados que ya comercializan carne cultivada

En diciembre de 2020, Singapur e Israel fueron los primeros países del mundo en producir y comercializar carne creada en un laboratorio. Esa proteína destinada al consumo humano ya se puede comprar en restaurantes de ambos países.

La consultora global AT Kearney pronosticó que, para 2040, la mayoría de la carne que se consuma en el mundo provendrá de cultivos en laboratorio o de opciones de carne vegetal.

Respecto a la producción actual de carne, “es una cuarta parte de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero”, según el estudio “The Global Impacts of Food Production”, publicado en la revista Science y realizado por científicos de la Universidad de Oxford. Ahí también se revela el gasto de 15.000 litros de agua por cada kilo de carne.

Además, aseguran que se trata de un producto más limpio, con una presencia controlada de grasa y, comparten, tendría el mismo beneficio nutricional que la común. Aunque aún se trabaja en estos últimos aspectos.

Carne artificial contra emisiones de carbono

A menudo se subestima el hecho de que la alimentación es un motor de las emisiones mundiales de carbono. Se calcula que el sistema alimentario mundial es responsable del 34% de las emisiones globales actuales.

De esta cifra, alrededor de la mitad es atribuible al sistema actual de producción de proteínas, en gran parte basado en la carne que, en su conjunto, supera las emisiones totales de Estados Unidos de todos los demás sectores.

La producción ganadera crea otros problemas de sostenibilidad al aumentar la presión sobre el uso de la tierra y el agua, lo que puede contribuir a la escasez de recursos y a una mayor inseguridad alimentaria. Las diferentes fuentes de proteínas ofrecen una solución alternativa cada vez más viable y ecológica.

Aunque se trata de un sector relativamente incipiente que representa alrededor del 1% del mercado global de proteínas, se prevé que las ventas mundiales de proteínas alternativas alcancen los 17.900 millones de dólares en 2025.

Veremos en el futuro cómo evolucionará toda la regulación industrial y sanitaria de este mercado de la carne cultivada pero todo apunta a que los avances van más rápidos que los los legisladores.

Entrevista en Cadena SER

Hablamos más sobre este tema en la radio, en el programa Hoy por hoy de SER Madrid Norte y Sur con Luis Ferreirim, campaña de Agricultura y portavoz de Greenpeace. Una entrevista en la que desvela muchas de las claves ambientales a través de Nacho López Llandres, director del programa radiofónico y con el director de El Mundo Ecológico, Antonio Quilis Sanz.

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El Mundo Ecológico